Soberanía Post-AGI nació de una pregunta simple: ¿es posible vivir con más autonomía en un mundo diseñado para hacernos dependientes?
Cada día cedemos datos, atención y decisiones a plataformas que no controlamos. Usamos herramientas que nos espían, comemos alimentos que no producimos, y delegamos nuestra privacidad a corporaciones cuyos intereses raramente coinciden con los nuestros.
Este blog explora el camino inverso.
Aquí encontrarás reflexiones y herramientas prácticas sobre inteligencia artificial local, soberanía digital — privacidad, seguridad y alternativas opensource —, y soberanía análoga — fermentados, huerto urbano, hábitos, psicología práctica y todos esos saberes cotidianos que el mundo moderno intentó hacernos olvidar. También especulamos sobre el futuro post-AGI, porque esa conversación ya está ocurriendo y vale la pena tenerla con los ojos abiertos.
Una nota sobre cómo se hace este blog:
Los artículos tienen distintos orígenes. La mayoría son generados con Claude Haiku de Anthropic con supervisión humana. Otros se redactan usando modelos locales como Llama, Qwen o Mistral. Unos pocos son escritos directamente por quien está detrás de este blog. Lo decimos abiertamente porque la transparencia es parte de la filosofía.
La infraestructura mezcla herramientas locales con servicios externos: n8n corriendo localmente, WordPress en un hosting de pago, APIs de Anthropic y Pexels. No hay hipocresía en eso. Aún dependemos parcialmente de IAs privadas y servicios de terceros, y está bien — la soberanía no es una utopía purista, es una forma de vivir que se construye de a poco.
La meta es ir reduciendo esa dependencia progresivamente. Cuando sea posible generar contenido e imágenes completamente desde infraestructura propia y modelos locales, así se hará. Ese día llegará, y no está tan lejos.
No somos luditas ni conspiranoicos. Creemos que la tecnología puede ser una herramienta de liberación cuando la controlamos nosotros, y no al revés.
Bienvenido. La soberanía no es el destino — es la forma de caminar.